7 de abril de 2014

Sonrisa desdentada

Si sonreías, algo en mí brillaba.
Como una luz en plena oscuridad.
que a apagarse comenzaba.
Porque no sonreías, no, al menos, de verdad.

Y, quizás,
aquella sonrisa tan tuya,
con unos dientes, cuyas
únicas piezas
empezaban a no existir,
porque no valían nada.

Una sonrisa desdentada,
desdentada de solo ser apariencia
y carecer de (sí, eso) cada
sentimiento, en una coexistencia
con aquellas tristezas.

Una sonrisa desdentada,
la tuya,
porque solo ocultaba
la tristeza sin libertad
que a tu alma poseía.

                                             Una sonrisa                  desdentada.



Tu sonrisa desdentada,
que de sentimientos se desvestía
para mostrar una acostumbrada soledad.

1 de abril de 2014

Recuerdos extraviados de un momento

El agridulce sabor de felices recuerdos que llenaban cada recoveco de mi pecho, hasta llegar a mi boca, que sabía escandalosamente a ti, cómo si aun no te hubieras marchado.

Árboles. Frío. Dulce. Pinchazos.
Así, te recordaba, mi mente, mi corazón y mi anhelado deseo de que volvieras. Así, así te recordaba hasta la despedida.

Recuerdos agalopados por llegar, agalopados por conseguir saber cuál sería el primero en hacer que temblara, de pies a cabeza, como tú solías hacer. Recuerdos de temblores por revivir momentos a tu lado sola, temblores por volver a pensar en la forma de estremecerse que tenía mi estómago a cada una de tus sacudidas. Recuerdos del tímido roce de mi mano sobre tu piel, sobre tu pelo, sobre tu cuello, sobre ti. Recuerdos escandalosos de tu piel de gallina y tus escalofríos vislumbrados por mi roce con tu cuello. Recuerdos, recuerdos y más recuerdos.

Cada vez que recuerdo un momento a tu lado, la nostalgia invade todo aquello de mí que no pertenecía a nadie más que a ti, todo aquello que no sabía que podía llegar a sentir.
Cada vez que recuerdo un momento a tu lado, una parte de mí desearía saber volver a vivirlo, aunque solo fuera por recordar esa fugaz y olvidada sensación de felicidad.

Cada vez que te recuerdo, una parte de mí muere, en cada sacudida de nostalgia de ti.

16 de marzo de 2014

Lo que quise haber sido.

Lo que quise haber sido y no supe.
Lo que quise y no tuve.
Lo que pudimos haber sido, y no fue.

Éramos un soplido de aire frío,
que consume en un cuerpo el brio
y te arrastra como un torrente, o un río.

Lo que pudimos haber sido, no pudo ser.
Recuerdos atropellados de un atardecer,
que pasamos solo nosotros,
y tú tratas de dejarlos todos en el ayer,
y yo solo quiero un mañana juntos.

Lo que quise que fuéramos,
todo aquello que estoy viendo decaer
con las lágrimas en los ojos,
y el grito a punto de emerger.
Lo que quise que fuéramos,
me ha hecho de amor enmudecer.

Lo que quisiste haber sido,
no lo sé,
pero sí sé sobre mi corazón perdido
en el pozo del que no saldré,
el pozo del sentimiento dolorido
y el pozo de haberte querido.

Lo que quise haber sido,
para ti, era más que otra.
Lo que quise haber sido,
era de tu corazón raptora
y hacerte entrega de mi corazón perdido.
Ahora, perdido,
y confundido,
dentro de los sentimientos
que por ti, he aprendido a sufrir.

3 de marzo de 2014

En noche azul.

Había pasado mucho tiempo desde la última vez que se habían visto, tres años, creyó recordar. Tan solo tres años desde la última vez que hablaron, o se abrazaron, y cuántas cosas habían pasado desde entonces.
Ella recordaba siempre aquella noche, y su cobardía de no habérselo dicho antes.
Él, simplemente, la recordaba.
Cuando es el destino, o la casualidad, quién les hizo volver a encontrarse.

Era invierno, y oscurecía demasiado pronto. Ella, paseaba, despreocupada, con la noche azul siguiéndole los pasos. Él, miraba a sus propios pies, como acostumbraba.

Entró en una tienda, pequeña, perdida, repleta de discos. Él estaba allí, mirando su disco favorito. El de ellos, más bien.
Fingió no estar allí, rehuir de su mirada que le buscaba, huir de sus sentimientos.
Pero, él, ya la había visto.

Se acercó, poco a poco, a donde se encontraba ella, hasta que esta no pudo seguir fingiendo no verle.

-Hola, O. Cuánto tiempo.- así era como él expresaba cuánto de menos la echaba.
-Be, ¡no te había visto!- mintió, mientras se dejaba caer en sus brazos y le abrazaba.

Había pasado mucho tiempo, pero nada dentro de ellos había cambiado, nada dentro de ningún corazón había variado lo más mínimo.
El amor, había vuelto a visitarles.
Nuevamente, después de aquel concierto.

-¿Sabes? Te he echado de menos.-admitió él, estúpidamente. Ella lo sabía, lo podía ver en sus ojos.

Un concierto de amor.

Era uno de esos momentos que ella no podría olvidar. Aún, lo recordaba como si hubiese sucedido ayer mismo.



Cuando se encontraron y se abrazaron, ella no quería que aquel momento acabara.

Los dos, estaban expectantes. Esperaban, entre más personas, con risas y nervios. Ella solo podía mirarle a él, y él la sonreía.
Sería de esas noches a recordar, pensaba.
La hora se acercaba y más personas llegaban.

Ruido, gritos y temblores.
Manos y piernas temblorosas.
Y nervios.
Oh, sí, muchos nervios. Así lo recordaba.

Comenzaron a entrar. Ella, se adelantó, como siempre suele hacer, ir con prisas.
Pero con él, quería hacerlo con tranquilidad.
Él se quedó atrás.
Aún así, volvieron a encontrarse entre la gente.
Ella por delante y él por detrás.

Había música de fondo, y el sudor se respiraba en el ambiente.
Ella miraba a su lado, ligeramente hacía atrás, y allí le encontraba, bailando y cantando.
Él sonreía.
Ella, quizás por él.

Fue en esos momentos, cuando lo supo:
No iba a poder olvidar jamás ese día, y no por la música, o quién tocara aquella noche, si no porque se había dado cuenta de lo que realmente sentía.
Amor.
Por él.

25 de febrero de 2014

Derrota.

Derrota de, si no estás aquí, caer al vacío entre nosotros.
Derrota de tratar de llenar un vacío incurable con otros.
Derrota de no tenerte y perderte.

Vacíos de inseguridad y miedo de rompernos.
Vacíos expuesto al mundo y al dolor de nuestros pechos.
Vacíos de empezarte y quererte.

Pechos vacíos que se llenan a cada mirada de sentimientos.
Pechos derrotados por el dolor que causamos nosotros.
Pechos que te quieren y te pierden.

Dolor facilitado por no creer en los contras y sí en los pros.
Dolor incurable y vacío provocado por otros.
Dolor que te hiere y te espera.

Te espero, con heridas, con un vacío que duele.
Te espero, ansiando la derrota para que mi pecho deje de doler.
Te esperaba, pero la derrota, llega.

23 de febrero de 2014

Imaginación en los Liebster Awards.

Hasta hace bien poco no conocía la existencia de estos pequeños premios, pero, ¡tres nominaciones he recibido! En primer lugar de todo, dar las gracias a todas las nominaciones : a la nominación de mi querida  Andrea, que tiene esa excelente capacidad de la pluma, o de escribir, y este es su blog Palabras olvidadas en la esquina de nuestro último beso.; también muchísimas gracias a mi querido Dani, que aunque diga estar empezando en esto de la escritura, se le da muy bien, como podéis ver en su blog Cincuenta días de Abril; y por último, dar las gracias a mi querida María, ¡a mi Olitas!, que lleva lo de escribir en la sangre, que fluye por ella hasta llegar al papel, como las olas hasta la playa, y todo eso se ve reflejado en su blog A veces escribo sacando el corazón y poniéndolo sobre la mesa.

 
Las normas, son las siguientes:

          -Esto consiste en responder a las once preguntas planteadas por el blog que te ha nominado, nominar a once blogs más y hacerles once preguntas más.
          -Agradecer al blog que te nominó y seguirlo.
          -Responder a sus once preguntas.
          -Nominar once blogs con menos de doscientos seguidores.
          -Avisarlos.
          -Realizar once nuevas preguntas a los nominados.

Dichas las normas, aquí están mis respuestas, empezando por las preguntas de Andrea:
 
                1. ¿Cómo te sientes?
                 En otras circunstancias, respondería que llena de gozo, o felicidad, pero ahora la tristeza está de visita por mi casa.
               2. ¿Podrías vivir sin leer?
                ¿Cómo podría vivir sin aquello que me ha devuelto a la vida? Unos, tienen otras cosas, yo a la lectura, gracias a la cual puedo y he podido vivir otras vidas cuando necesito un refugio para la mía propia.
                3. ¿Cómo empezaste a escribir?
                Con doce años, en una biblioteca, entre mis refugios o libros, junto a una bibliotecaria que siempre me ha apoyado y lo sigue haciendo (gracias, Adeli), y ahí fue donde mis historias empezaron a cobrar forma. Pero, mi verdadera pasión por escribir nació hace tres años, cuando la vida me dio un duro golpe.
             4. Modelo a seguir.
             Diría que es mi escritor favorito, Shakespeare, y no, no es el Shakespeare que todo el mundo conoce, si no que es Nicholas Shakespeare. Algún día, me gustaría ser como él, escribir como él, o casi tan bien como él lo hace.
             5. ¿Cuál es tu libro favorito y por qué?
             "La herencia", de Nicholas Shakespeare, apostaría a decir que es ese. El porqué es algo complicado, a cada uno los libros nos hacen sentir de formas distintas, y este, sin duda, supo como emocionarme y querer vivir dentro de él. Ah, y por supuesto, lo recomiendo.
              6. ¿Cuáles son tus mayores sueños o ambiciones?
                En estos momentos de mi vida, una de mis mayores ambiciones y sueños es llegar a ser escritora, publicar libros, o saber entrar en los corazones de las personas.
              7.  Viaje que ansias hacer.
                 Si estuviera en mi mano, recorrería el mundo entero, viendo cada cultura y cada lugar. Pero, el primer viaje que quiero y pronto haré, es visitar Irlanda.
             8. ¿Cómo te ves en siete años?
                  Terminando los estudios y perdida entre libros.

           9. ¿Qué significa para ti escribir y cómo te sientes cuando lo haces?
                   Escribir es libertad, son sentimientos, es soñar, es imaginación y soy yo. Cuando escribo, siento que estoy reflejando una parte de mí en un papel en blanco, que no hay nada imposible, que puedo ser yo misma, y que, como dijo Jane Austen, puedo darle a mis personajes todo aquello que yo no he podido tener.
          10. ¿Cuándo fue la última vez que fuiste realmente feliz?
                 La verdadera felicidad supongo que me visitó hace poco, hace casi un mes, gracias a esa persona especial que puede hacerte feliz, o gracias al amor.
          11. ¿Qué libro creéis que debería leer todo el mundo?
                 Cualquiera de Edgar Allan Poe, un gran genio entendido por pocos, desde cualquier misterio de Dupin a “El cuervo”.

Siguientes, las preguntas de Dani:
           1. ¿Realmente sientes lo que escribes?
                 Creo que, todo lo que escribo, se podría definir como sentimientos. Es todo lo que escribo, los sentimientos, puesto que muchas veces no sabría decirlos de otra manera.

           2. Describe lo que has sentido al leer o escuchar un poema (tu favorito)
                Un cosquilleo, que nace desde la punta de los dedos, recorriendo mi cuerpo, erizando el cabello y poniendo la piel de punta a su paso, hasta llegar a mi pecho, y llenarlo.
           3. ¿Qué significan los libros para ti?
                Aunque ya he respondido antes, los libros son mi refugio.

            4. Dime un lugar literario donde quieras ir/pasar el resto de tu vida.
                 Una biblioteca, grande, llena de todos los libros que se puedan imaginar.

            5. ¿Tienes algo escrito? Si es así, ¿por qué no te animas a enseñarlo?
                 Sí, he escrito un libro, y he ganado un premio por él, pero aún no me siento preparada para mostrarlo publicamente.

           6.  Autor favorito y el porqué.
                 He respondido más arriba.

           7.  Libro favorito, y por qué lo recomiendas.
                 He respondido más arriba.

           8. ¿Cómo te va en la vida de bloggera?
                De momento, nada mal, me gusta bastante.

           9. ¿Cuándo fue la última vez que escribiste? ¿Y qué escribiste?
                Hoy, sobre el amor, puesto que estoy trabajando en un relato.
           10.  Seguro que tienes algo escrito que no nos has mostrado, ¿por qué?
                Por el miedo a que no guste.

Por último, pero no menos importante, las preguntas de María:

1.  ¿Cuál es tu momento preferido del día y por qué?
    
      El atardecer, porque está lleno de magia, de morado y de azul (mis colores favoritos), y porque las mejores vistas siempre son con un atardecer de fondo.

2.  Cuando conoces a alguien, ¿en qué es lo primero en lo que te fijas?
 
     En los ojos, y sé que sonará típico, pero reflejan todo aquello importante sobre una persona.

3.    ¿Cómo repercuten las personas que conviven contigo en tu vida?
 
     Repercuten, a su manera, de buena o mala forma. Cuando necesito algo, allí están mis amigos para apoyarme, y mi familia para ayudarme. Luego, está la parte mala de recordar o ver a algunas personas.
     
4.      ¿Qué te conmueve?
 
       La felicidad.

5.     ¿Cuánta importancia le das a una impresión a primera vista?
 
       Bastante, puesto que creo que es muy importante. A partir de esa primera impresión o primer encuentro, creas la base de tu opinión sobre una persona. Pero está claro que no es la más importante, pues tu opinión se crea a partir de una serie de repercutidas acciones.

6.    ¿Crees en las casualidades? ¿El destino?
 
      Sí, o casualidad, o destino, o como quieras llamarlo, pero sí, creo en él. Creo que los caminos de las vidas están destinados a encontrarse en alguna ocasión, que hay personas destinadas a estar juntas, y que el azar es la mera casualidad que hace que se unan.

7.     ¿Qué esperas de ti mismo?
 
       Espero poder llegar a ser y poder conseguir todo aquello que me proponga

8.     ¿De qué temas te gusta hablar, o en qué estás interesado?
 
      De Literatura y de libros, que me los recomienden y los recomiende, al igual que con el cine, puesto que siempre es interesante compartir opiniones sobre distintos temas.

9.    ¿Le das importancia a los sueños?
 
       Muchísima, me considero una gran soñadora, y estos siempre reflejan nuestros sentimientos. Últimamente están cobrando mayor importancia en mi vida.

 
11.   ¿Y la palabra amor?

Siempre que respondo a este tipo de preguntas, me gusta citar a mi película favorita, o una de ellas, Moulin Rouge, exactamente al personaje de Christian: "¿El amor? Creo en el amor por encima de todo. El amor es como el oxígeno. El amor es algo esplendoroso, el amor nos eleva a nuestra esencia, todo lo que necesitas es amor" y "Si hay algo de lo que sé, es del amor. Quizás porque lo anhelo con cada fibra de mi ser". Me identifico totalmente con dichas frases.
 
Estos son mis nominados (no son once, pero sí los que suelo leer):

Pésame.

Perdida.

The Voice Of Pain

 
Y mis once preguntas:

1. ¿Qué te motiva a escribir?

2. Descríbete en tan solo seis palabras.

3. ¿Serías capaz de abandonar la escritura?

4. ¿Lees poesía? En caso afirmativo, ¿cuál es tu poeta favorito?

5. ¿Cuál es mejor (en cuanto a la escritura): lo clásico o lo moderno?

6. ¿Quién es tu modelo a seguir?

7. ¿Qué te inspira para escribir?

8. Canción favorita (o canciones).

9. ¿Cómo y por qué empezaste a escribir?

10. En un futuro, ¿crees que seguirás escribiendo?

11. ¿Cuál es tu tipo de arte favorito (música, poesía, pintura,…)?

Por último, agradecer a quiénes hayáis leído toda la entrada, puesto es bien larga, así que, ¡muchas gracias!